Friday, June 15, 2007

Hece treinta años

    Tal día como hoy, hace treinta años, mis padres pudieron sacarme de la cuna, montarme en elcarrito y llevarme a que los acompañara a hacer algo nuevo, tan insólito, como ir a un colegio, coger un papelito y dejarlo dentro de una urna para decidir quien iba a mandar –así se decía entonces-. Y es que antes de nacer yo, eso que ahora parece tan normal, tan anodino, como votar, era impensable salvo en muy contadas ocasiones para decirle al que mandaba que sí o que también. No, no es que quiera hacer un relato personificado de la democracia o algo perecido, es que yo nací en aquellas fechas, como un par de meses antes de aquellas elecciones, y lógicamente sería así –yo no puedo acordarme- como viví una jornada tan importante para la Historia de España.

Antes que los actuales treintañeros llegásemos al mundo, se había pasado muy mal para que algo hoy tan simple, tan corriente, tan sin importancia para muchos, como tomar parte, aunque sea mínimamente, del devenir político fuese posible. Ultras de uno y otro lado no querían una convivencia real entre los españoles, querían, simplemente imponer sus tesis -sobre todo los que llevaban tanto tiempo haciéndolo-. Pero ese no era el camino. Había que hacer tabla rasa con un odioso pasado y construir una España mejor en la que cupieran todos sus hijos y que ningún grupo de estos pudieran adueñarse de la madre.

Y había ganas de concordia. Por la derecha, aunque amparada en principio por el “régimen” y desarrollada en su seno, se había producido la apertura, la necesidad y el deseo de una normalización, de ser como los países de nuestro entorno, ya que era consciente que ahí estaba el futuro. Por la izquierda, que también querían ser como los vecinos. Dejó en el desván del abuelo planteamientos revolucionarios y se centraron en una nueva revolución, pero para todos.

Se olvidaron viejas ofensas, había un país que construir, un viejo edificio al que hacer reformas para que todos pudieran entrar. Y todos se pusieron manos a la obra, cada uno aportando lo suyo, cada uno desde su posición, pero sin querer imponer nada a nadie, viejo mal patrio que tantos disgustos nos trajo en siglos pasados. Había que construir una casa común donde cupieran todos, aunque el que gobernara –que no ya mandara- la redecorase mientras fuera en encargado.

Han pasado nada más y nada menos que treinta años, seguramente muchos de los que empujaban carritos no se lo puedan creer. Pero así es y ya somos una nueva generación que habitamos la casa, nuestra gran mansión, y vemos que le van haciendo falta algunas reformas,tapar alguna grieta, una manita de pintura, esas cosas. Lo malo es que los que están a cargo desde hace unos diez años, año arriba, año abajo, han perdido algo del espíritu constructivo inicial y por eso no se sabe como tapar las grietecillas que van apareciendo y cuando se les mete mano, estas. a veces, empeoran.

A ver que casa nos dejan, y a ver si llegado el momento sabemos nosotros conservarla, hacer una puesta en común para mejorarla, que ya son otros tiempos.

Posted by Juan A. Sánchez at 12:47:19 | Permalink | No Comments »

Tuesday, June 5, 2007

Un fin anunciado

    La pasada madrugada la panda asesina ETA anunció, como si de una broma en su peculiar sentido macabro del humor se tratara, el fin de la tregua. ¿Qué tregua?, ¿entonces qué puñetas era lo de la T-4, las cartas de extorsión o la violencia callejera de sus chavales?. ¿una broma?, claro, sólo era una broma de su peculiar sentido macabro de humor. ¿Y los asesinados en Barajas?, bah, daños colaterales como se dice en el lenguaje políticamentecorrecto que está tan de moda ahora. Como dice uno que casi conozcí: Te romperé las piernas, pero con el cariño de una madre (sic).

    Como siempre, ETA no ha echo más que tomarse un respiro para reforzarse, y como cada vez que se siente un pelín más fuerte, vuelve a amenazar con asesinar a diestro y siniestro, como si alguna vez dejaran de hacerlo.

    Sólo nos queda una cosa. Todos juntos, unidos, limando estúpidas asperezas que no son tantas ni tan importantes, y ponernos frente a ellos, los asesinos, con toda la firmeza que permite una Democracia ya consolidada como la nuestra, como la de un país puntero en Europa y en el mundo, sin singún tipo de pudor, que no hay motivos. Y por favor, que elo PSOE deje atrás ingenuidades y el PP oportunismos, que también ellos pecaron de lo primero cuando gobernaban (me permito recordar lo de banda de liberación nacional vasca que dijo Aznar). Y sobre todo, que consensuen de una puñetera vez la política antiterrorista, frente a ETA o frente a quien sea, y que tengan claro de una repajolera vez que unidad frente a los violentos no es decir si bwana al gobernante o al que lo ha sido, sino acordar entre los dos grandes partidos una estrategia conjunta y diradera, que sepan ver lo mejor de cada uno, entendiendo esto por lo mejor del otro.

    Somos más y la razón, aunque sólo sea porque no nos amparamos en violencia, está con nosotros. Con los que creemos en la Democracia, Democracia de verdad, en mayúsculas, y en la convivencia en este país, España, que es de todos, le pese a quien le pese. 

Posted by Juan A. Sánchez at 20:51:32 | Permalink | No Comments »