Friday, October 5, 2007

El adios de un medio

Empezó siendo la mejor, y ya no está.

Así podría resumirse la situación de Teleonuba, la que durante muchos años ha sido un referente en la comunicación en Huelva, la primera televisión local que apostó claramente por la calidad y por difundir su señal de manera que llegara lo más nítidamente posible a la mayor parte de los onubenses. De hecho, fué la primera televisión local que pudimos sintonizar en nuestros televisores a pesar de la existencia de otras emisoras previas en la misma capital.

Aquello fué una pequeña revolución en mis años de instituto. El nacimiento de la nueva tele, y una tele que fuera nuestra, de Huelva. Unos comienzos que, como todos, debieron ser difíciles, ya que a pesar de la superioridad manifiesta en calidad y contenidos, empezó sin un local donde ubicar sus estudios. Recuerdo que la emisión empezaba a las ocho de la tarde con dibujos animados, el informativo que debía hacerse en algún despacho del Huelva Información y sus reportajes, reportajes de Huelva, lo nuestro, lo más cercano, en los que nos veíamos reflejados todos.

Luego llegaron los programas a media tarde con Jesús María García Hueto que tan buen sabor de boca nos había dejado en Canal Sur Radio, y que luego superó en aquel plató de la Ciudad Deportiva hasta que por fin llegaron los propios en el polígono La Esperanza.

Aquella Teleonuba competía sin complejos con otras televisiones de ámbito nacional o autonómico. Su programación rezumaba calidad. Revolucionó no sólo la comunicación, fue un revulsivo para la sociedad onubense y sus manifestaciones artísticas, culturales o festivas, con el seguimiento que de estas hacía, retrasmisiones ¡EN DIRECTO! incluídas.

Pero aquello -desgraciadamente- pasó. No supo, no pudo o no la dejaron, sobrellevar baches y los nuevos dueños la han condenado al silencio y, me temo, al olvido. Los últimos tiempos han sido un desastre, prácticamente sin programación propia ya y con una plantilla reducida, prácticamente abandonada por sus patrones que, en un enfrentamiento realmente duro, ha llevado a sus jefes a cortar las emisiones y a los empleados a encerrarse en la sede de la empresa para reclamar los salarios que aún les deben y, lo que es más grave, por el temor a que desmantelen las instalaciones por la puerta de atrás.

Desde este pequeño blog sólo puedo mostrar mi solidaridad con los trabajadores de Teleonuba. Espero que puedan ver la luz al final del túnel en que otros han convertido su futuro. Dado que parece irremediable el cierre de esta tele, espero que al menos no salgan perjudicados. Ah, y a quien corresponda, deberían preocuparse por salvar la hemeroteca que atesora, archivo histórico audiovisual de la reciente Historia de nuestra ciudad.

Posted by Juan A. Sánchez at 23:28:42
Comments

2 Responses to “El adios de un medio”

  1. Anonymous says:

    Gracias por vuestra solidaridad.
    El deseo de todos los trabajadores de Teleonuba es volver a recuperar la credibilidad que, como bien dices, los nuevos propietarios que han ido gestionando la emisora no han sido capaces de mantener.
    16 saludos y miles de agradecimientos por vuestro apoyo.

    Los 16 trabajadores que permanecemos encerrados día y noche en Teleonuba.

  2. Juan A. Sánchez says:

    No es nada. Ojalá pudiera hacer algo más.

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